No Más FF. AA. en el Perú

7 05 2009

 

Según el MataBurro “El Pequeño Larousse”, patriotismo, quiere decir: “Amor a la patria, devoción a su suelo y a sus tradiciones, a su defensa e integridad.”

Pues bien, creo que cualquier persona, con “dos dedos de frente”, sea de donde sea, siente amor a su patria, al lugar donde ha nacido, siente devoción a su suelo y a sus tradiciones y seguramente estaría dispuesto a luchar por defender su patria y también a luchar por su integridad; cuando las personas tienen claro este concepto y actúan con inteligencia,  estas personas tienen una actitud patriótica, Sin embargo también hay aquellas personas,  que los dos dedos de frente que tiene una persona con actitud patriótica, los tiene “chuecos”; es decir, tiene una actitud patriotera, que simplemente es una exageración desmedida del patriotismo. Normalmente estos últimos, los patrioteros, son aquellos que insultan a los que no son de su patria, los que se rasgan las vestiduras por su patria, los que gritan a todo pulmón por el amor que sienten a su patria, los que lloran sangre por su patria y que sin embargo cuando tienen puesto el uniforme, el fusil en sus manos  y se encuentran frente al “enemigo”, simplemente se hacen “pichi” y son los primeros en abandonar “el frente”.

La mayor de las veces,  el patriotismo se muestra siendo en la vida cotidiana, personas sencillas, honradas, tolerantes y sobre todo siendo personas de principios y valores.

El patriotismo no se muestra con actitudes como las del ex generalito peruano que quería embolsar chilenos muertos en el Perú,  no se muestra dejando sin comida a los combatientes peruanos en plena guerra con el Ecuador, tampoco se muestra reclutando niños peruanos para ser soldados muertos por narcotraficantes  y mucho menos ofreciendo “propinas” miserables a los cabos, sargentos y demás soldaditos peruanos; tampoco se muestra patriotismo con militares y policías peruanos que  “roban y trafican combustible” del gobierno,  mucho menos con actos de corrupción en todos los niveles castrenses y policiales, conocidos por el pueblo peruano.

De modo estimados lectores, que insisto en que Las Fuerzas Armadas deben desaparecer en el Perú, no se necesita gastar un tremendo presupuesto en algo que es totalmente inútil e inservible.  El Perú no necesita unas Fuerzas Armadas, tal como las de ahora,  porque ha demostrado en múltiples oportunidades que no es eficiente.  Utilizando el magno presupuesto de las Fuerzas Armadas del Perú, alcanza de sobra para estructurar y mantener una eficiente policía de mar, aire y tierra, debidamente equipada con la más alta tecnología, con personal peruano de principios y valores (que hay en el Perú) altamente capacitado y sobre todo, bien remunerado.; yo aseguro que con ésta nueva policía, en el Perú, se atenuaría tremendamente el narcotráfico, la delincuencia, la corrupción, el terrorismo, el descuido fronterizo y otros actos delincuenciales y de “viveza criolla” que ahora tienen “bandera peruana” de exportación.

Estamos en pleno siglo XXI y todavía en el Perú hay gente preocupada porque Ecuador, Colombia, Brasil, Bolivia o Chile se compraron un fusil mas, un avión mas o un barquito mas; ¿porqué no piensan que en éstos países, también hay patriotas y patrioteros?. Lo que sucede es  que en algunos de éstos países incluyendo al Perú, hay más patriotas y en otros hay más patrioteros.

Recordemos que ahora los “problemas” con los países vecinos, no se arreglan con las armas, ahora se arreglan en los organismos internacionales, con documentos, con diálogos inteligentes, con actitudes civilizadas; y NO por la fuerza.





La otra cara de la Sagrada Hoja de Coca.

5 05 2009

lahojasagradadecocaMientras en el Parlamento Europeo, se analiza y se discute una propuesta sobre el papel de la sociedad civil en la Política de la Unión Europea en materia de drogas, mientras en el mundo otros gobiernos civilizados se preocupan por  proteger a sus hombres, mujeres y niños de los riesgos y daños para la salud física y mental causados por las drogas, por la salud materna y la transmisión de las drogas de la madre al feto, por el tratamiento de jóvenes drogadictos y por apoyar a los padres con hijos toxicómanos.

El gobernante del país cuyos habitantes tienen el menor índice de alfabetización, el menor índice de buena salud, el mayor índice de corrupción pública, el mayor índice de consumo alcohólico, el menor índice de desarrollo tecnológico, etc., etc. como es Evo Morales, presidente de Bolivia, tiene el empacho de presentarse en los organismos internacionales a defender la materia prima de una de las drogas más peligrosas del mundo, como es la cocaína; con el pretexto de que es una hoja útil para el consumo humano e industrial y que es además un símbolo de la cultura indígena de los Andes. Para ello se presenta ante el mundo masticando coca, como una actividad normal y común del ciudadano boliviano. Terrible y deprimente cuadro pintado por el coquero más ilustre de Bolivia.

No hay nada más indignante que ver a un líder político, cómo lleva a su país al despeñadero con falsas expectativas, con engaños, con discursos altisonantes, con demagogia. Sin embargo es verdad cuando se dice que “cada país tiene el gobernante que se merece”.

Los defensores del consumo de la hoja de coca en la alimentación le atribuyen muchas propiedades como importantes nutrientes y además propiedades curativas de muchas enfermedades. Incluso se han dado tremendas conferencias al respecto. Se debe tener en cuenta el impacto de estas apreciaciones en la opinión pública sobre todo cuando existen conflictos sociopolíticos, reclamos de campesinos dedicados al cultivo de la coca, programas de cultivo alternativo, la erradicación de cultivos de coca además de la intervención de mafias de narcotraficantes y terroristas,  la presentación de la hoja de coca como un recurso alimenticio para las masas empobrecidas añade más elementos de irracionalidad a un problema que de por sí es bastante complejo.

Ahora la nueva cara de la “hoja Sagrada”, la hoja de coca, materia prima importante de la cocaína, es la de ser “buena” para la alimentación y “buena” para la salud, en consecuencia debe cultivarse porque “promueve” el desarrollo industrial y “soluciona” los problemas de trabajo de cientos de agricultores. Tremenda barbaridad señalada por los coqueros.

Está probado científicamente hasta la saciedad que ninguno de los nutrientes de la hoja de coca es posible de ser absorbida por el ser humano y que todos los productos que se puedan derivar de la hoja de coca (con excepción de la cocaína), como son saborizantes, colorantes, jabones, pasta dentífrica, jugos, licores, etc. etc, se pueden derivar de cualquier planta incluso del “pasto” o “grass”

Los atributos “sagrados” de la hoja de coca, son pamplinas, son totalmente comprensibles dentro de las costumbres que tiene un pueblo, puesto que son parte de su cultura. De tal modo que sus “apus”, “achachilas”, “tata inti”, “mama quilla”, “pachamama” y otras deidades no se van a molestar si en vez de usar hojas de coca para realizar sus ritos, usan hojas de geranio o de cualquier otra plantita. Hasta pronto amigos y no mastiquen porquerías.