Hay pueblos que realmente merecen tener los gobernantes que tienen, un pueblo bruto siempre tendrá un gobernante también bruto. Bolivia es uno de estos pueblos y E. Morales es uno de esos gobernantes.
El territorio de Bolivia es hermoso, es una tierra dotada de paisajes realmente hermosos, conozco los departamentos de La Paz, Oruro, Tarija, Cochabamba, Santa Cruz, Beni, Chuquisaca, Pando y Potosí. En cada uno de ellos, encontré un hermoso lugar, es muy difícil decir cual es mejor. Pero tienen un denominador común, el poblador boliviano.
El poblador boliviano, por lo general es un tipo muy peculiar, es ocioso y solamente utiliza en el mejor de los casos el 10% de su inteligencia con una que otra excepción, es sumamente egoísta y corrupto, es libertino y divertido, el 90% ha ingerido bebidas alcohólicas desde los 10 años, mastica coca y prolifera el individuo apático.
Todo lo que existe se llama “Bolivia” y a pesar de ello no aman a su país, son capaces de vender a su propia madre sin importarle hacerlo a pedazos.
Odian todo lo que es afuerino y no pueden conjugar el verbo “respetar”.
Antes de ser el Presidente de la República, E. Morales, era un indígena campesino cocalero mas de los miles de bolivianos que se dedican a este oficio, masticador de coca y conocido proveedor directo o indirecto de materia prima a los productores de pasta básica de cocaína. Quien apoyado por un enjambre de campesinos indígenas, también cocaleros, llegó a la primera magistratura de su país sin saber leer ni escribir. Razón por la cual es comprensible su ignorancia y tozudez.
Este sujeto, hoy se permite opinar sobre la política interna del Perú, azuzando a “rábanos” comunistoides peruanos.
El pueblo peruano le ha gritado a éste bolivianito ignorante: ¡¡ “Cállate, no te metas con el Perú” !!





Los Últimos Comentarios